Iglesia Nueva Apostólica
Fotografía en el Servicio Divino
◼ La fotografía ↑
“La fotografía es un descubrimiento maravilloso, una ciencia que ha atraído a los mayores intelectos, un arte que excita a las mentes más astutas... y que puede ser practicado por los más tontos. Pero lo que no puede ser enseñado es tener el sentimiento correcto por ella”, escribió Nadar (1820-1910), cuyo verdadero nombre era Gaspard Félix Tournachon, un autor, caricaturista y fotógrafo francés.
Como fotógrafo debo procurar no estorbar nunca, hacer mi trabajo de la forma más discreta posible y en silencio, sin gatear, correr, saltar, chocarme con algo o trepar… Y, sin embargo, debo estar seguro de mí mismo, bajo control y asegurarme de que tengo la visión general necesaria.
◼ Llegada ↑
“¡Llegas tarde, pero aun así llegas!”, escribió Johann Christoph Friedrich von Schiller (1759–1805), poeta y dramaturgo alemán, en su drama Wallenstein. Pero probablemente no hablaba del fotógrafo.
Llego al lugar quince minutos antes del comienzo de mi propio cronograma. Esto me brinda una última oportunidad para dar una mirada por alrededor en paz, desempacar mi cámara, reservar mi asiento, saludar sin ningún estrés a las personas que conozco y orar.
Con tiempo suficiente antes del comienzo del Servicio Divino puedo fotografiar con calma un buen número de motivos por los que ya no tendré la necesidad de preocuparme durante o después del Servicio Divino.
Si voy a tomar fotos del portador de ministerio que oficia desde mi asiento durante el Servicio Divino, se lo informaré a mis vecinos de asiento inmediatos (delante, detrás y a mi lado) ya antes del comienzo del Servicio Divino. En mi experiencia, nadie se niega a un pedido tan cortés hecho con anticipación. Si no les consulto a quienes están a mi lado sobre estos planes de antemano, corro el riesgo de recibir algunas posibles miradas (¿justificadas?) de incomprensión.
◼ El asiento del fotógrafo y su recorrido ↑
Sentarse, permanecer sentado o no sentarse, no son garantía de buenas fotografías. El movimiento y el consiguiente cambio de perspectiva constituyen la base de motivos diversos y variados. Pero tampoco se le permite a un fotógrafo (y ojalá no quiera) caminar constantemente. Esto perturba la experiencia del Servicio Divino e interrumpe innecesariamente la devoción y santificación. Un asiento ayuda a lograr la tranquilidad necesaria.
Factores cruciales para un buen asiento
- Debe estar en una posición central y por lo tanto a una corta distancia de los motivos esenciales durante el Servicio Divino. Esto ayudará a evitar caminar innecesariamente. Tienen prioridad los siguientes aspectos: la proximidad al altar, el coro, la orquesta, los solistas -y no estar en el campo de visión de una cámara de video-; la cercanía a la salida y a las escaleras que llevan hacia la galería o al siguiente nivel (esto es secundario en la evaluación).
- Debe ser de fácil acceso; en otras palabras, un asiento de esquina. Esto evita molestar a los demás asistentes y no le obstruye el trabajo al fotógrafo.
- Usar un cartel de “reservado”, que le permita al fotógrafo estar en movimiento durante un momento sin perder su lugar por el resto del Servicio Divino.
En caso de que haya asientos en bloques a la derecha o izquierda, generalmente elijo mi asiento en el lugar que está opuesto al coro, en un asiento de pasillo dentro o fuera del bloque, en la segunda o tercera fila. Los asientos en la primera fila generalmente están reservados para otras personas y, además, el ángulo de perspectiva desde la segunda o tercera fila es menor, lo que significa que el altar que estoy fotografiando mostrará menos líneas verticales que si estuviese en la primera fila. También depende un poco de la diferencia de altura entre mi asiento y el altar.
Un asiento cerca del pasillo central me permite tomar fotografías incluso durante el Servicio Divino sin tener que caminar o levantarme. Sin embargo, en los lugares pequeños donde se realizan Servicios Divinos un asiento cerca del pasillo central también puede ser una desventaja, porque los asistentes están sentados uno muy cerca del otro y el fotógrafo no tiene mucho lugar para desplegarse.
◼ Tomas de prueba y balance de blancos ↑
Para estar completamente seguro de que he elegido la configuración de cámara correcta son necesarias unas tomas de prueba. Saco estas tomas de prueba poco tiempo antes de comenzar a tomar las fotografías reales. Las condiciones de iluminación de la noche anterior pueden no brindar ninguna referencia para el domingo a la mañana o cualquier otro momento. Si las ventanas coloridas de la iglesia crean una fuerte iluminación opuesta o si los reflejos ocasionados por iluminación artificial generan condiciones de luz peculiares, puedo ajustarlo todo en tiempo real.
Cualquier indicador de fecha y horario que pudiese aparecer en las fotografías debe desactivarse, a esta altura como última instancia. Estos datos no tienen lugar en las buenas fotos y perturban su mensaje y motivo.
Las fuentes de luz tienen una clara influencia en los colores en las fotografías. Estas fuentes de luz incluyen lámparas, cualquier elemento de flash utilizado e incluso la luz solar. Al mediodía y por la tarde la luz solar tiene un carácter azul-verdoso, pero por la noche irradia un amarillo-rojizo. Las lámparas incandescentes emiten tonos amarillo-anaranjados y los tubos fluorescentes un tono azulado. En la fotografía digital un balance de blancos puede ser útil dependiendo de las circunstancias. Para este propósito, las cámaras digitales están equipadas con un balance automático de blancos (AWB) o un balance de blancos manual. Se recomienda este último cuando existen demasiadas fuentes de luz y el balance automático de blancos no ofrece resultados satisfactorios.
Para un balance de blancos manual, necesito una hoja de papel blanco o, aún mejor, una tarjeta gris al dieciocho por ciento. Esta referencia de blanco se fotografía, llenando la imagen lo más completamente posible, en el ambiente en el que quiero tomar todas las o tras fotografías, y luego se establece como una imagen de referencia en la cámara. El manual de instrucciones de cualquier cámara explica unos pocos pasos requeridos para realizar un balance de blancos adecuado. Este proceso puede realizarse en alrededor de cinco segundos. Lo importante para recordar es que necesitará realizar un balance de blancos en el momento de abandonar este espacio (lo que simplemente puede implicar entrar a otra sala diferente, salir al exterior o moverse desde la luz solar hacia la sombra). Un nuevo espacio significa nueva iluminación.
◼ Formato de imagen: jpg o raw ↑
Puede que la pregunta no sea tan antigua como la fotografía en sí misma, pero ciertamente se ha debatido de forma bastante exhaustiva: ¿qué ventajas y desventajas ofrecen estos dos formatos de imagen? A continuación, se presenta una breve comparación y una evaluación general.
Espacio de almacenamiento/tamaño de archivo requerido:
jpg: dependiendo del motivo/modelo de la cámara, hasta 20 MB por archivo de imagen
raw: dependiendo del motivo/modelo de la cámara, hasta 50 MB por archivo de imagen
Esfuerzo requerido para el procesamiento de la imagen:
jpg: fotografía acabada, bajo esfuerzo, muchas funciones automáticas
raw: fotografía sin terminar, mayor esfuerzo, se requiere un conocimiento especial
Velocidad con disparos secuenciales/disparos continuos:
jpg: más alto/rápido que con raw; depende del modelo de la cámara y de la tarjeta de memoria
raw: más bajo/lento que con jpg; depende del modelo de la cámara y de la tarjeta de memoria
Si las imágenes serán publicadas exclusivamente en Internet, se recomienda tomar las fotografías en el modo jpg debido al ahorro de tiempo en el procesamiento de las imágenes y a los menores requerimientos en el almacenamiento. Si aún existe la posibilidad de tener que realizar un balance de blancos, una interpolación de color y otros ajustes de imagen, son necesarios los archivos raw.
Al tomar fotografías bajo condiciones de iluminación difíciles o cambiantes, o si las fotos también se utilizarán en la impresión, fotografiar en modo raw ofrecerá seguridad adicional. No obstante, el desarrollo de archivos raw requiere de cierta experiencia. Si no se necesita ninguna seguridad adicional durante el desarrollo—porque se hizo todo anticipadamente—los archivos raw no son necesarios para un uso exclusivo en línea.
Yo fotografío principalmente en modo jpg. Si debo tomar buenas fotografías bajo condiciones de iluminación difíciles (por ejemplo, en una boda: un vestido de novia blanco bajo el sol radiante), entonces selecciono el modo jpg + raw como colchón de seguridad. Si las imágenes jpg no salen bien, puedo aún procesar fotografías individuales en modo raw.
◼ Tomar fotografías en el área del altar ↑
“El altar es un lugar sagrado consagrado a Dios. En la Iglesia Nueva Apostólica tiene una doble función: es el lugar donde se proclama la palabra, al igual que donde se prepara la Santa Cena. El hecho que los actos sagrados tengan lugar allí solo en ciertos momentos del día o en específicos momentos de la semana, en el contexto de un Servicio Divino, no le quita nada de su santidad. Por esta razón, el altar debe permanecer lo más intocable posible cuando se realizan otros eventos de la iglesia dentro del espacio del Servicio Divino (eventos musicales y corales, jornadas bíblicas, etc.).” Así lo escribe la Iglesia Nueva Apostólica su descripción sobre el altar en el sitio web https://nak.org.
Teniendo esto en cuenta —por sobre todo y más allá de la santificación y devoción general de los asistentes al Servicio Divino— al tomar fotografías siempre tengo un respeto especial por la santidad del altar y del área que lo rodea. Esto significa que:
- antes y después del Servicio Divino —y otros eventos de la Iglesia— evito usar el espacio trasero del altar para tomar fotos grupales o posadas, por ejemplo. Las imágenes grupales también pueden tomarse desde un costado o frente al altar. Para fotografiar grandes grupos en la nave de la iglesia, es una mejor idea tomar la foto desde una galería, con unas escaleras o una silla. No obstante, en general el grupo debe permanecer fuera del espacio trasero del altar.
- durante el Servicio Divino evito pisar el área inmediata del altar. Algunas indicaciones claras y familiares: el Servicio Divino comienza con una introducción trinitaria (“En el nombre de Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”). A esto le sigue la oración de inicio y el Servicio Divino culmina con la bendición final, luego de la oración final (“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén”).
- luego del Servicio Divino evito pisar el espacio detrás del altar para tomar fotografías de las personas despidiéndose, brindando felicitaciones, etc.
- En la medida de lo posible, a nivel local siempre fotografío actos sagrados y ordenaciones desde una posición por fuera del espacio del altar.
◼ Actos ↑
Tomar fotografías durante el Servicio Divino a menudo equivale a una interrupción de la devoción y santificación. Esto se aplica especialmente a la fotografía de los actos sacramentales (Santo Bautismo, Santo Sellamiento), los actos de bendición (Confirmación, bendición matrimonial, bendiciones por aniversarios de bodas, etc.), al igual que en las ordenaciones y los pases a descanso. Existe una diferencia entre lo siguiente:
- alocución introductoria del acto,
- el acto en sí mismo, y
- alocución/saludo final.
El requisito previo para tomar fotografías en las oportunidades arriba mencionadas es realizar una consulta temprana antes del evento —no recién la noche anterior o el día del acto mismo— con:
- el portador de ministerio que oficia o que realiza el acto, y con
- los involucrados en el acto.
Solo si tengo el consentimiento expreso de ambas partes será posible tomar fotografías discretas durante la alocución previa al acto y durante la alocución/saludo posterior al acto.
En casos excepcionales, puede ocurrir que la pareja/los padres/la persona en cuestión pida explícitamente una fotografía del acto en sí mismo. Este podría ser el caso, por ejemplo, de un Bautismo en el momento en que el siervo que oficia moja la frente con agua. O en el caso de una bendición matrimonial puede ser el momento en el que se unen las manos de la pareja y el siervo oficiante coloca sus manos sobre las de ellos. En estos casos excepcionales es posible (luego de una consulta con anticipación y habiendo recibido el consentimiento de ambas partes involucradas) tomar una o dos fotografías del acto en sí mismo. Recomendación: tomar la foto sin flash y hacerlo justo al final del acto; en otras palabras, poco antes de que se exprese el “Amén”.
Al tomar fotografías de los actos, se debe evitar caminar como también la participación de otros fotógrafos. El fotógrafo ya está parado en el lugar correcto antes del comienzo del acto. La cámara ya está encendida y correctamente ajustada. Todo lo que queda por hacer luego es un simple clic.
◼ Lo que se debe y lo que no se debe hacer ↑
Bajo las condiciones de la liturgia, la fotografía puede ser intimidante, plantear dudas y causar inseguridad. No obstante, con una organización adecuada, algunas charlas previas y el suficiente conocimiento, la fotografía en un Servicio Divino puede ser una parte simple y esencial del trabajo de relaciones públicas de la Iglesia y crear valiosos recuerdos de momentos especiales.
Hablar primero, tomar fotografías después. Es necesario consultar previamente a los editores, a los encargados de la ordenación, a los involucrados en el acto, a los camarógrafos y posiblemente al siervo que oficie, para garantizar que el trabajo se desarrolle sin contratiempos ni problemas.
Un fotógrafo será suficiente. En salones grandes, se puede desplegar un segundo fotógrafo como respaldo —o complemento— del fotógrafo principal. Recibirá entonces un área de trabajo firmemente acordada.
Estar acorde. La vestimenta es adecuada para la ocasión. El fotógrafo es silencioso y pasa desapercibido. Los recorridos y los asientos se acuerdan y eligen con suficiente antelación. Los elementos perturbadores (flashes, pitidos del obturador, suelas de zapatos ruidosas y similares) deben decididamente evitarse.
Prestar atención a los derechos de la persona. El derecho a la propia imagen y la privacidad de las personas representadas debe ser estrictamente respetado. La fotografía puede hacer público lo que es de índole privada.
La selección de fotos decide. Ninguna de las personas representadas será desacreditada a causa de una fotografía. No deben herirse los sentimientos ni la esfera íntima. Esto se aplica al momento en que es tomada la fotografía, pero también especialmente después, cuando se seleccionan las fotos.
Altar/espacio del altar. El altar es un lugar consagrado, santo. Durante el Servicio Divino, el fotógrafo no debe pisar el espacio que rodea el altar. La introducción trinitaria y la bendición trinitaria final marcan el comienzo y fin del Servicio Divino respectivamente. Las fotos grupales y familiares generalmente se toman fuera del espacio del altar, ni detrás, ni en sus escalones.
Actos sacramentales. La fotografía antes y luego del acto sacramental es posible con una previa consulta y a una correcta distancia. Es natural una charla previa con el siervo que oficia y con los involucrados en el acto. Las fotografías durante un acto sacramental solo se pueden tomar en casos excepcionales y con el encargo correspondiente.
Actos de bendición. Es posible tomar fotografías antes, durante y después de los actos de bendición, a una distancia prudencial. Es natural tener una charla previa con el siervo que oficia y con los involucrados en el acto.
Oración. La oración es parte de la relación muy personal entre el creyente y Dios. No está permitido fotografiar a los individuos mientras están orando. En ciertos casos, es posible fotografiar a una comunidad en oración, siempre y cuando no se haga énfasis en ninguna persona en particular.