Iglesia Nueva Apostólica
Fotografía en el Servicio Divino
◼ Prepararse con antelación ↑
“La fotografía es como tener una cita. Para lograr que sea una experiencia inolvidable, uno debería prepararse con suficiente anticipación. De otro modo, será un fracaso”, dijo Travis Costello, un fotógrafo de Nuremberg.
Si quiero asegurarme de tener la menor cantidad posible de sorpresas mientras tomo fotografías –o luego– ¡debo comenzar a pensar en mis esfuerzos fotográficos mucho antes de llegar a la iglesia! La preparación adecuada no solo requiere armar mi bolso de fotografía, empacar los cargadores y formatear mis tarjetas de memoria, sino que también implica incorporar muchas conversaciones previas.
◼ Reflexionar y prestar atención ↑
“Tomen siempre sus fotografías de forma tal que puedan ser invitados a volver”, dijo el periodista fotógrafo alemán Robert Lebeck. No obstante, no queda claro si estaba pensando en la fotografía en un Servicio Divino.
Las fotografías sirven como documentación de un evento de la Iglesia y como un componente estrechamente relacionado con el trabajo de relaciones públicas. Las fotografías ilustran lo que sucede detrás de las paredes de la iglesia. Transmiten recuerdos. Tanto los participantes como otras personas que no participaron en el evento pueden, por lo tanto, obtener una imagen duradera de los acontecimientos que ocurrieron. Las fotografías de un Servicio Divino pueden incluso mostrar a los ciudadanos más reservados y tímidos un poco de lo que es habitual para los miembros de una comunidad y de la vida cotidiana de la Iglesia.
Las fotografías son parte del trabajo de relaciones públicas. Este es un trabajo misionero. Por otro lado, las fotografías pueden ser también un comprensible deseo para alguien a quien le gustaría capturar un momento religioso que en lo personal le resulta esencial, o incluso para toda la vida. Consideramos que este es el caso particularmente de los Bautismos, las Confirmaciones, las bendiciones matrimoniales y los aniversarios de bodas. Detlef Motz, un fotógrafo, dijo en una oportunidad: “Fotografía tu vida: si la pierdes, ¡por lo menos aún tendrás las fotos!”.
Las fotografías son recuerdos. Los recuerdos son parte de nuestra vida. Disfrutar el momento. Dar un paso hacia atrás, hacer una pausa. Disfrutar de la comunión. Sentir la bendición y la cercanía de Dios; esto también sucede cuando un fotógrafo captura el momento especial. Siempre y cuando recuerde unas cuantas reglas sencillas, se atenga a sus instintos y utilice la sensibilidad necesaria.
- Prestar atención a los ruidos de las cámaras: en lo posible, tomar fotografías cuando ya haya algún sonido de fondo (en otras palabras, es mejor capturar las imágenes mientras el coro está cantando que durante sus breves intervalos musicales, o es mejor tomarlas durante la prédica que entre las pausas cortas del discurso). De ser posible, usar el modo silencioso y evitar los sonidos del obturador utilizando la configuración adecuada de la cámara.
- Desactivar los pitidos. Es suficientemente claro lo que aparece en el visor cuando todo está en foco.
- Evitar tomar fotografías durante las oraciones en conjunto o personales.
- Evitar tomar fotografías cuando las personas están tomando las hostias de la Santa Cena.
- Planificar distancias cortas para caminar. No deambular innecesariamente.
◼ Consultar a las personas involucradas ↑
La consulta temprana y clara con los involucrados es simplemente parte del decoro común; pero también sirve para muchos fines prácticos. Mi falla de comunicación podría ocasionar un gran enojo, hacerme chocar con obstáculos o incluso ocasionar que me saquen del lugar en el momento decisivo, ¡y tal vez con razón!
Consultar a los editores
¿Dónde se publicarán las fotografías? (medios de comunicación en línea/medios impresos/ álbum de fotos) ¿Cuántas fotos se publicarán? ¿Se necesitará solo una imagen para acompañar a un breve informe? ¿O se publicará una galería completa al estilo de un reportaje clásico?
Consultar a los coordinadores del evento y encargados de la ordenación
A menos que, de alguna forma, logre conseguir un buen asiento, no podré evitar establecer contacto con el organizador y con los encargados de la ordenación del evento. En esta ocasión, puedo presentarme como el “fotógrafo oficial”. Después de todo, ellos son los responsables de mantener el orden en la iglesia o salón.
Consultar a los involucrados en la acción
La comunicación temprana con las personas involucradas en la acción me permitirá tomar fotografías con precisión y confianza, además de la debida cortesía, incluso durante actos sacramentales, ordenaciones, pases a descanso y otros momentos tan especiales. Si recién en ese momento decisivo comienzo a preguntarme si los miembros y siervos están de acuerdo con que me encuentre sacando fotografías junto a ellos, definitivamente he hecho algo mal.
Consultar a quien oficie
Siendo la persona que preside el Servicio Divino, el que oficia no solo debería retirarse del lugar habiendo salido bien en las fotos, sino que también debería conocerme como fotógrafo y estar de acuerdo con mi desenvolvimiento. Nada sería más vergonzoso que ser enviado a mi asiento por quien oficia durante el Servicio Divino. ¿Lo creen inconcebible? Hay algunos fotógrafos que podrían contarles experiencias.
Consultar a otros fotógrafos
¿Trabajaré junto a otro fotógrafo? ¡Fantástico! Eso no solo es una buena estrategia de respaldo, sino que evita muchas corridas innecesarias, en especial en iglesias o salones grandes. Al consultar con anticipación al fotógrafo que me
acompañará, evitaré que ambos estemos parados frente al altar para tomar la misma fotografía, que uno corra detrás del otro o que al final del evento presentemos material fotográfico idéntico o muy similar.
Consultar a los camarógrafos
En algunos Servicios Divinos encontraré camarógrafos (hombres y mujeres) que estarán filmando solo un acto (casamiento, compromiso, etc.) o bien todo el Servicio Divino. Una charla previa con ellos será suficiente para familiarizarme con la ubicación de las videocámaras, para así poder evitar el pasar por delante. Por cierto, un poco de consideración para con las demás personas puede ayudar también a establecer relaciones con ellas que perduren más allá de un solo encuentro. La experiencia muestra que uno se encuentra con otras personas más de una vez en la vida y es mejor recibir un saludo amigable la próxima vez que nos encontremos a que nos recuerden los errores cometidos en la última ocasión.
Conclusión: si no se consulta a los involucrados, esto podría dar como resultado malentendidos totalmente evitables. Puedo generar demasiado o muy poco material fotográfico, o de pronto (aunque no sorprendentemente) obtener muchos motivos erróneos, enojo, y muy pocos o demasiados fotógrafos en un lugar. En otras palabras: ¡comunicarse, comunicarse, comunicarse!
◼ ¿Un segundo fotógrafo? ↑
Para cubrir el Servicio Divino solo se debería asignar un fotógrafo. Por regla general, será el fotógrafo oficialmente designado por la comunidad. Para Servicios Divinos multirregionales (es decir, en caso de una visita del Obispo o el Apóstol), de ser necesario el distrito nombrará a un fotógrafo. Para Servicios Divinos relativos a la Iglesia Regional (visita del Apóstol Mayor, Servicio Divino del Apóstol de Distrito que incluya el encargo o el pase a descanso de un dirigente de distrito), la Iglesia Regional proporcionará o nombrará a un fotógrafo oficial.
No obstante, básicamente se aplica lo siguiente: la experiencia supera el nivel de responsabilidad. Siempre tendría que ser el fotógrafo con mayor nivel de experiencia, que es también el que generalmente posee el mejor equipamiento técnico, quien debería desplegarse. En estas situaciones, se debería llegar en conjunto a soluciones generales o individuales. El objetivo no es que todos los fotógrafos tengan su oportunidad, sino que al final haya a disposición buenas fotografías.
Los fotógrafos designados para el Servicio Divino por la Iglesia Regional o el distrito mayormente tomarán solo fotografías destinadas a la publicación. Por esta razón, puede suceder que el fotógrafo de la comunidad o del distrito haga algunas tomas fotográficas de recuerdo para los involucrados. En otras palabras, él o ella puede documentar los preparativos, la llegada del Apóstol Mayor, su bienvenida oficial y demás, mientras que el fotógrafo oficial de la Iglesia Regional tomará las fotografías oficiales. Importante: en la sacristía las fotografías debería sacarlas un solo fotógrafo.
Cuando se transmite un Servicio Divino, una vez que comienza la transmisión solo debería estar trabajando en la nave de la iglesia un fotógrafo. Si se despliega un segundo fotógrafo, él o ella debería estar tomando las fotografías desde una perspectiva reconociblemente diferente (por ejemplo: desde la galería, la parte trasera o el área lateral de la iglesia o salón).
◼ Familiarizarse con las instalaciones ↑
Si soy asignado en repetidas ocasiones para tomar fotografías en una iglesia que me es familiar debería poder encontrar mi camino a lo largo de las instalaciones y ser consciente de las características especiales de su arquitectura.
Si por casualidad me encuentro en un edificio que solo me es remotamente familiar o completamente desconocido, sería recomendable recorrer la iglesia/el salón antes del comienzo del evento.
- La pared detrás del altar, ¿es particularmente oscura o reflectante?
- ¿Hay techos especialmente altos que me impidan utilizar un flash indirecto?
- ¿Las paredes o el techo no son de colores neutros, de modo que debo esperar como resultado alguna tonalidad de color en mis fotografías?
- ¿Dónde se encuentra la sacristía?
- ¿Por dónde ingresará el siervo oficiante al espacio del Servicio Divino?
- ¿Dónde se ubicará el coro?
- ¿Dónde se ubicará la orquesta?
- ¿Dónde están instaladas las cámaras de video fijas?
- ¿Cuál es el asiento óptimo para mí?
- ¿Desde dónde se ejecutará la música? ¿Ubicación del órgano?
- ¿Dónde se sentarán las personas involucradas en el acto?
- ...
Una recorrida previa también me puede dar la oportunidad de consultar a mi compañero fotógrafo una última vez, en detalle, para ajustar todas las cámaras a una hora uniforme en el menú y una gama de color uniforme. Acordar los parámetros simplifica enormemente el proceso de fusión del material fotográfico y reduce el flujo de trabajo una vez que las fotografías hayan sido tomadas.
◼ Cronograma ↑
“¿Cuál es el mejor momento para fotografiar cada motivo? ¿No podría también tomar unas lindas fotografías en la sacristía luego del Servicio Divino?”.
Si siempre sé dónde estaré parado los siguientes dos minutos para tomar la fotografía, rara vez me perderé una situación importante. Si todavía estoy ocupado pensando en todas las tomas que me perdí en los últimos cinco minutos por estar parado en el lugar equivocado, es porque no contaba con un cronograma. ¿Cómo manejo la fotografía sin estrés?
Considero un principio importante de la fotografía conocer el cronograma en todas las ocasiones. Conseguiré la información necesaria revisando el programa del evento o bien preguntándoles a los organizadores con anticipación. Cuando luego tenga que tomar las fotos reales, habrá aún más momentos sorprendentes, lo cual significa que debería al menos internalizar la secuencia general de los eventos.
A partir de esta información puedo elaborar mi propio cronograma en casa, previamente, con la debida paz y tranquilidad. Es entonces cuando decidiré qué fotografías tomaré (listado de motivos fotográficos) y el momento en el que deberé estar en el lugar apropiado. Usando mi conocimiento de las instalaciones, planificaré los tramos lo más cortos posibles y también me aseguraré de poder tomar tantas fotografías como sea posible ya antes o después del Servicio Divino. Puedo por ejemplo tomar con comodidad fotos del coro antes del Servicio Divino. ¡No tengo que fotografiar al coro cada vez que se ponen de pie para cantar! Asimismo, puedo tomar fotos del arreglo floral, la fuente bautismal y la cruz del altar, en completa paz antes del Servicio Divino. Y cuando digo esto, no significa que el fotógrafo debe estar ocupado corriendo delante del altar durante los 90 segundos que quedan previo al comienzo del Servicio Divino.
La combinación de mi conocimiento de las instalaciones, la lista de motivos fotográficos y mis consultas a las personas involucradas en la acción me permitirán crear un cronograma bastante preciso con antelación, mucho antes de que comience a tomar fotografías. Esto puede tener el mismo éxito tanto durante un Servicio Divino vespertino en mi propia comunidad como en un gran evento en un salón.
30 x 4 + 20 = ...
¿Cuántas fotografías necesito tomar? Un cálculo simple: si el objetivo es producir una galería de 30 motivos diferentes y mi producción personal es de uno en cuatro (es decir, uno de cada cuatro éxitos foto-técnicos en los que se captura bien el motivo en cuestión), entonces debo apretar el disparador por lo menos 120 veces. Si solo me quedan 47 fotos en mi tarjeta de memoria luego del Servicio Divino, es probable que me falten algunos motivos interesantes o algunas fotografías exitosas.
La producción personal de un fotógrafo es una variable muy individual. Muchos fotógrafos logran capturar cada imagen con una nitidez, exposición y composición de la imagen perfectas, sin excepción, incluso en una fotografía de reportaje rápido… Otros, por otro lado, no pueden dejar de notar que solo una de cada cuatro o seis fotos es realmente digna de publicación. En ese caso, la ecuación correcta sería: 30 x 4 + 20 (fotos de reserva) = 140 fotografías.
◼ Motivos ↑
El filósofo chino Confucio (551 AC–479 AC) dijo en una oportunidad: “Hay tres caminos que llevan a la sabiduría: La imitación, el más sencillo; la reflexión, el más noble; y la experiencia, el más amargo”.
Aún sin tratarse de una ceremonia de casamiento o de una celebración familiar especial, hay abundantes motivos interesantes para fotografiar antes, durante y después de un Servicio Divino. La lista de motivos en la página siguiente no es un texto de referencia obligatorio que se deba seguir en detalle la próxima vez que tomemos fotografías. No obstante, podríamos centrarnos en uno u otro motivo e intentar fotografiarlo en particular la próxima vez. Esto puede hacer que las galerías sean más variadas e interesantes. Está expresamente permitida la imitación y es un camino fácil para encontrar nuevos motivos.
La lista de motivos tampoco es una colección de fotos de un estándar aceptado generalmente. Si el tema de tomar fotografías durante actos sacramentales o durante la prédica no se ha tratado en una comunidad hasta el momento, entonces será especialmente necesario consultar al respecto, ¡y se recomienda hacerlo! ¡Esta lista de motivos no es un pase libre para que un fotógrafo los realice a todos, en cada iglesia de todas las ciudades alrededor del mundo!
Al publicar imágenes en una galería en línea, tiene sentido ofrecer una mezcla de primeros planos para mostrar detalles y otras imágenes que brinden al espectador una vista más general. Por ejemplo, una galería que consista solo de retratos parecería contradecir un texto que enuncie: “Un total de 1.200 asistentes al Servicio Divino oyeron la prédica del Obispo”, aunque las pocas personas retratadas hayan verdaderamente estado en el Servicio Divino.
Las fotografías en una galería -y no hablamos aquí específicamente de una foto principal individual que acompaña a una noticia breve- deberían responder a las preguntas clásicas: ¿Qué sucedió, cuándo, dónde, cómo y por qué?
La siguiente asignación cronológica de motivos antes, durante y después del Servicio Divino naturalmente no es obligatoria. No obstante, los propios cronogramas (es decir, una lista de motivos ordenados cronológicamente) compilados con suficiente antelación al evento en cuestión, garantizarán la suficiente tranquilidad y seguridad al momento de tomar las fotografías.
Antes del Servicio Divino
- Exterior del edificio de iglesia
- Estacionamiento, jardín
- Altar
- Altar y arreglo floral, otras decoraciones
- Cálices para la Santa Cena
- Fuente bautismal
- Emblema de la Iglesia
- Cruz
- Camino hacia la Iglesia (Participantes en el Servicio Divino llegando a la iglesia)
- Llegada del portador de ministerio que oficia
- Saludo de bienvenida de niños/adultos al siervo que oficia
- Participantes en el Servicio Divino saludándose unos a otros
- Interior del edificio de la iglesia (área de ingreso/vestíbulo/guardarropas/sala de madres, etc…)
- Una vista de la concurrencia
- Funcionarios públicos, invitados oficiales
- Coro de la comunidad, coro femenino, coro masculino y/o coro de niños
- Miembros individuales del coro
- Solistas
- Grupo/orquesta instrumental
- Músicos individuales
- Instrumentos individuales
- Dirigente(s) del coro
- Sacristía
- Niños/jóvenes/mayores/personas con capacidades diferentes
- Armonista(s)
- Órgano
- Números de los himnos
- Cajas de ofrenda
- Equipamiento audiovisual
- Paramédicos/personal de primeros auxilios
Durante el Servicio Divino
- Armonista mientras ejecuta el armonio (himno de inicio)
- Portador de ministerio que oficia caminando hacia el altar
- Miembros cantando
- Siervo que oficia sentado/parado junto al altar
- Siervo que oficia parado en el altar
- Siervo que oficia durante la prédica
- Siervos llamados a colaborar parados en el altar
- Coro de la comunidad, coro femenino, coro masculino y/o coro de niños
- Miembros individuales del coro
- Solistas
- Grupo instrumental/orquesta
- Músicos individuales
- Instrumentos individuales
- Dirigente del coro
- Una vista de la comunidad/los miembros
- Participantes del acto sagrado, sentados en el banco de la iglesia
- Participantes del acto sagrado, acercándose al altar
- Discurso previo al acto sagrado (desde la perspectiva del siervo y de los participantes del acto)
- Acto sagrado en sí mismo
- Los buenos deseos a continuación del acto sagrado
- Consagración de las obleas
- Bendición final
Después del Servicio Divino
- Felicitaciones luego de un acto sagrado
- Fotos grupales luego de un acto sagrado
- Salida luego del evento
- Conversaciones
- Café/brunch/refrigerio
- Asistentes al Servicio Divino volviendo hacia sus hogares
- Biblia, pasaje bíblico
- Himnario, abierto o cerrado
- Imagen simbólica de manos en oración
- Programa
◼ Limpiar y empacar el equipo ↑
“¿Alguna vez se encontraron de pie en el altar con baterías sin cargar o abrieron su valija en la iglesia, solo para encontrar que la cámara no estaba adentro?”, pregunta un fotógrafo que ha pedido permanecer en anonimato.
¡La limpieza ofrece muchas ventajas! Es una gran sensación cuando no cae arena de las últimas vacaciones en la playa de la carcasa de su máquina al estar de pie frente al altar. También es de mucha ayuda si una mancha en el visor no aparece en el mismo punto superior izquierdo en las 1.173 fotografías que tomamos en el Servicio Divino de casamiento el último sábado a la tarde (ya que esto implicaría retocar 1.173 fotos al editarlas). ¡Qué curioso que todas las fotografías que tomé con la lente gran angular muestren la misma huella grasosa! Una limpieza cuidadosa y suave de las lentes debería ser el procedimiento habitual antes de tomar cualquier fotografía.
Sugerencia: Puedes limpiar las lentes más tarde en la iglesia usando un pequeño paño de microfibra que guardes en tu bolso de fotografía. No obstante, SpeckGRABBERS, Super Rocket-Air Blowers, LensPens, y las soluciones de limpieza líquidas son exclusivamente para uso doméstico y no están pensadas para un uso espontáneo frente a la sacristía.
¡Cargar sus baterías solo ofrece una única ventaja! No obstante, esta ventaja es inmensamente importante: ¡garantiza que tanto su cámara como el equipamiento del flash funcionen! Ni más ni menos. Una batería a la que le resta solo el trece por ciento de duración nunca funcionará durante todo el Servicio Divino. A menos que lo tenga en cuenta al comien zo del Servicio Divino y entonces me limite a fotografiar solo algunos motivos… El problema es que una galería compuesta solo de nueve fotografías se verá un poco extraña. La carga anticipada de sus baterías eliminará este problema. También será de mucha utilidad contar con una batería de repuesto completamente cargada en el bolso de fotografía.
Empacar su equipo en forma prolija también tiene sus ventajas, ¡y da también un buen aspecto! Si puedo sacar las lentes correctas, mi segunda tarjeta de memoria o una batería totalmente cargada (y no aquella batería descargada que también está en algún lugar de mi bolso) en mi primer intento y sin una larga búsqueda, estaré claramente mucho mejor que el fotógrafo que simplemente ha tirado todo su equipo dentro de una gran bolsa de lona. La gran mayoría de los bolsos, mochilas y maletas de fotografía proveen un espacio ordenado para todo, pensado particularmente para los fanáticos del orden.
◼ Vestimenta ↑
“En un sentido amplio, la vestimenta se refiere a la totalidad de materiales que rodean al cuerpo humano [nota del autor: por lo tanto, esto también se aplica al fotógrafo, ya que él o ella es, por definición, humano] de forma más o menos estrecha, como una cubierta artificial (opuesto: desnudez). Por un lado, sirve como protección ante las influencias ambientales contaminantes, pero, por otro, sirve como comunicación no verbal, dependiendo de su forma y estilo”, explican autores en Wikipedia.
Incluso como fotógrafo en algún momento me encontraré frente al armario haciéndome la pregunta para nada insignificante: “¿Qué vestimenta usaré?”. En el espíritu de la comunicación no verbal (y lo que espero es el deseo fundamental de ser un fotógrafo discreto, que pase desapercibido y que no genere disturbios) recomiendo vestimenta discreta que también sea funcional y sea acorde al resto de personas presentes.
Vestimenta en el Servicio Divino. Definitivamente seré menos llamativo si reflejo la vestimenta de todos los demás en el Servicio Divino. Si, como fotógrafo, me visto con un saco a cuadros amarillo y rojo (o aún mejor, un buzo con capucha) y unos pantalones de un verde estridente, seguramente llamaré la atención en el Servicio Divino. Lo mismo ocurre con la fotógrafa que lleva puesto un vestido de noche amarillo y zapatos de taco alto… Una recomendación clara para el fotógrafo: traje negro y, dependiendo del Servicio Divino, tal vez hasta deba vestir de blanco y negro. Recomendación para la fotógrafa: traje completo de pantalón o combinación de falda/pantalón y blusa/camisa. En lo que respecta al calzado, recomiendo suelas de goma (tanto para fotógrafos como para fotógrafas). En especial en los pisos de piedra y madera de las iglesias, esto reduce significativamente, o incluso elimina, el ruido de los pasos. Como en cierto modo están concentradas en su propia devoción y santificación, las personas sentadas cerca suyo casi no los escucharán cuando caminen junto a ellos.
Vestimenta en un concierto. En contraposición a lo anterior, recomiendo usar vestimenta completamente negra para conciertos u otros eventos similares, en los que la luz de alguna forma es más tenue. Esto no es exactamente camuflarse, ni tampoco hace que el fotógrafo sea invisible, pero definitivamente él/ella será menos percibido.